Suspiria (1977)


Parte de la trilogía de las tres madres de Dario Argento (Suspiria, Inferno y La Terza Madre). Trata sobre Suzy, una bailarina de ballet norteamericana, quién llega a una prestigiosa academia de ballet alemana con un oscuro oscuro secreto: Brujas.
La película fue escrita pensando en que la edad límite de las bailarinas sería 12 años, sin embargo, el productor (el padre de Argento) pidió que se suba el límite a 20 años pues una película tan violenta con niños sería seguramente prohibida y censurada. Dario Argento accedió pero no cambió los diálogos y pidió al equipo artístico que pongan las manijas de las puertas más altas para que las actrices tengan que levantar los brazos para alcanzarlas. Todos los diálogos fueron doblados en post producción, era costumbre del cine italiano que todos los actores hablen su idioma natal al actuar, sea cuál sea, y luego se doblen todos los diálogos en el idioma de distribución.
Lo que termina por engancharte y quedarse tatuado en tu cerebro es la fotografía de la película en combinación con el estilo muy a lo Fritz Lang Metropolis de la escenografía y dirección de arte en interiores y exteriores (con influencia del expresionismo alemán y los colores de Blanca nieves de Disney), es una pintura al oleo hermosa y llena de luz y color. La saturación de color me hace acordar a las tomas surrealistas de L'enfer d'Henri Georges Clouzot. La banda sonora y el leitmotiv que acompañan la película se sienten (SI LO VOY A DECIR) más naturales y bellos que el Tubular Bells de El Exorcista. Ya no hay temor a Huiracocha, Suspiria le hace el pare a los clásicos del horror.
El tema subyacente es la objetivización de la mujer incluso por otras mujeres, esta objetivización responde al arco narrativo estilo cuento de hadas. La inocencia y la belleza de Suzy la convierten en un blanco, mientras que las brujas en tanto son las victimarias son representadas como viejas y feas. No es sin embargo una crítica del modelo cuento de hadas, hace uso de este modelo en tanto es funcional. Es una característica de la época lamentablemente, el mantener el modelo "chica buena, linda e inocente" vs "viejas, feas carcomidas y celosas"; es la forma en la que hemos representado a las brujas por cientos de años y no se cuestionó este modelo hasta los 90s. En torno a esta problemática, Fue el mismo Dario Argento quién admitió que prefería ver mujeres hermosas siendo asesinadas que mujeres feas, razón principal por la que se puede sentir como viento de marea alta la fetichización de la belleza femenina. En todo caso, responde también a esta obsesión morbosa que tenemos como sociedad con la belleza y la perversión, no hay nada que llame más la atención del público que una sórdida historia de muerte y gente linda.
Also, Miguel Bosé acúa en esta película y nunca se tiene demasiado Miguel Bosé en la vida.

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